Mostrando entradas con la etiqueta Palermo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palermo. Mostrar todas las entradas
domingo, 26 de agosto de 2012
Malvón: El placer de Merendar
Barrio de Palermo, un viejo conocido con lugares por conocer. Perdidos entre las calles y las ofertas descubrimos a "Malvón", panadería y café, en Serrano casi Aguirre. Esa vez merendamos y lo aprobamos, teníamos que volver para dejar todo registrado.
La espera de la mesa para dos no nos molesta. Sabemos que, en este caso más que nunca, bien vale la espera. Ubicado en una antigua casona, la decoración mantiene la diferencia de ambientes. Cada mesa es particular y son diferentes las que forman parte del living de las del patio. Mesas bajas, sillones, azucareras de vidrio de color, un tocadiscos y botellas de vermú. El vintage es anfitrión y nos encanta. La carta es variada y cambia todos los días: muchos de los desayunos y meriendas tienen su menú del día que varía con las estaciones o el clima. Una variedad que enriquece el paladar y sorprende. Nos decidimos por dos meriendas completas con café con leche, Porteño y NY. Opuestos y complementos: dulce de leche y manteca de fresa, tostadas y muffin, budín y cheese scon.
Para destacar: el budín del día con nueces, la manteca de fresa (una genialidad que combina el típico manteca-mermelada) y las inigualables tostadas de pan casero. Y si todo esto se acompaña con un gran café con leche en vaso de vidrio, tenemos merienda. Vamos a volver porque amamos las meriendas casi tanto como amamos el café.
domingo, 29 de enero de 2012
El Preferido de Palermo: Café en el Bodegón
Ocho menos cuarto de la tarde ¿o de la noche? Entramos al "Preferido de Palermo" en busca de nuestra merienda. Su fachada de 1885 nos da la bienvenida a un almacén con mesas altas, banquetas naranjas-turquesa y olor a jamón.
"El Preferido" se trata de un antiguo almacén atendido por una familia de asturianos que, luego de más de 50 años, logró el nombre de "El Preferido de Palermo". Actualmente, trás su re-styling al mejor estilo peluquería de barrio, lograron un bodegón para sentarse a comer de pasada y con ganas de volver un poco en el tiempo.
Las mesas, los mozos, el silencio antes de la tormenta parecen una película detenida esperando a que los actores principales vuelvan a escena. Buscamos la merienda justo cuando el Bar se prepara para la picada con cerveza de tardecita de verano.
No quisimos desilusionar al mozo. Pedimos café con leche y té, acompañados de sándwich de jamón cocido y queso. Intuimos que los fiambres son la especialidad de la casa. El mostrador- heladera (aquí todo es doblemente útil) tiene un amplio surtido de fiambres y conservas. Nos llaman la atención las latas de porotos, pickles, berenjenas, ajíes, arvejas y palmitos que son el decorado principal del local. Logran la combinación perfecta con las mesas naranja-turquesa y el televisor con el programa de chismes de la tarde.
El sándwich de flautín, claramente, es parte de la especialidad de la casa. La cantidad justa de queso y jamón en un pan crocante pero no duro. En su punto justo. ¡Cuánto menos podemos decir de un clásico de cocido y queso!
Desentonamos con nuestro café y té. Pero ya sabemos porque es el favorito de Palermo. Volveremos más tarde por la cerveza que quedó pendiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










